Primeros auxilios para mascotas: qué hacer en una emergencia

MV
Veterinaria Valencia
calendar_today 23 de marzo de 2026 schedule 8 min lectura Cuidados
Veterinario revisando a un gato en consulta

Guía de primeros auxilios para mascotas: cómo actuar ante golpe de calor, atragantamiento, intoxicaciones, RCP y hemorragias mientras se llega al veterinario.

Saber qué hacer en los primeros minutos de una emergencia veterinaria puede salvar la vida de tu mascota. La mayoría de los propietarios no están preparados para actuar ante situaciones críticas como un atragantamiento, un golpe de calor, una intoxicación o un accidente de tráfico. Este artículo no sustituye la formación presencial en primeros auxilios, pero ofrece las claves para actuar con calma y eficacia mientras se traslada al animal al veterinario.

Regla de oro: lo primero es llamar al veterinario

Ante cualquier emergencia, el primer paso es contactar a la clínica veterinaria más cercana o a una clínica de urgencias 24 horas para avisar de que vas en camino y describir la situación. El veterinario puede orientarte sobre qué hacer durante el traslado. En España, muchas ciudades disponen de clínicas veterinarias de urgencias 24 horas; es muy recomendable tener el número guardado antes de que lo necesites.

Golpe de calor: emergencia que no admite demora

El golpe de calor es una de las emergencias más frecuentes en verano y una de las más mortales. Ocurre cuando la temperatura corporal supera los 41°C, causando daño multiorgánico irreversible en minutos. Los signos son: jadeo intenso, babeo excesivo, mucosas rojas o azuladas, debilidad, ataxia y convulsiones.

Qué hacer:

  1. Retirar al animal del calor inmediatamente.
  2. Mojar con agua fresca (no helada) el cuerpo del animal, especialmente el cuello, las axilas e ingles. El agua helada provoca vasoconstricción periférica y puede empeorar el cuadro.
  3. Colocar frente a un ventilador si es posible.
  4. No tapar al animal con toallas húmedas: atrapan el calor.
  5. Trasladar urgentemente al veterinario aunque el animal parezca recuperarse: el daño interno puede aparecer horas después.

Atragantamiento: actuar sin perder tiempo

Los signos de atragantamiento incluyen: tos intensa y repetida, rascado de la boca con las patas, cianosis (mucosas azuladas), dificultad respiratoria o pérdida de conciencia.

Qué hacer:

  1. Abrir la boca del animal con cuidado e intentar ver el objeto. Solo extraerlo si se ve claramente y se puede alcanzar sin empujarlo más adentro. Nunca meter los dedos a ciegas.
  2. Si el objeto no es visible, aplicar la maniobra de Heimlich adaptada: colocar el animal de pie o de costado, aplicar presión firme y hacia arriba en el abdomen justo detrás de las últimas costillas (5 compresiones rápidas). En perros pequeños y gatos, con el animal boca abajo, dar palmadas firmes entre los omóplatos.
  3. Si el animal pierde la conciencia, iniciar RCP.

RCP básica en perros y gatos

La RCP veterinaria básica sigue el esquema CAB (Circulación, Vía Aérea, Respiración):

  • Compresiones torácicas: colocar al animal de costado. Para perros grandes y de pecho estrecho: comprimir en el punto más alto del pecho a un ritmo de 100-120 compresiones por minuto, un tercio del ancho del tórax. Para perros de pecho ancho (Bulldog, Pug): comprimir sobre el esternón en decúbito dorsal. Para gatos y perros muy pequeños: comprimir rodeando el pecho con las manos y apretando.
  • Ventilaciones: cerrar la boca del animal, extender el cuello y soplar en los ollares hasta ver que el pecho se eleva. 2 ventilaciones por cada 30 compresiones.
  • Continuar hasta que el animal recupere la respiración espontánea o se llegue al veterinario.

Intoxicaciones: no inducir el vómito sin consultar

Ante la sospecha de intoxicación, el instinto de muchos propietarios es inducir el vómito. Sin embargo, en intoxicaciones por cáusticos (lejía, detergentes) o productos derivados del petróleo, el vómito puede causar más daño al quemarlas mucosas una segunda vez. Nunca inducir el vómito sin autorización veterinaria.

Lo que sí se puede hacer: identificar qué sustancia ingirió el animal y en qué cantidad, llamar al veterinario o al Centro de Información Toxicológica (en España: 91 562 04 20), guardar el envase del producto y trasladar urgentemente. La velocidad de actuación es determinante.

Los tóxicos más frecuentes en mascotas incluyen: uvas y pasas (insuficiencia renal en perros), chocolate (teobromina), xilitol (edulcorante en chicles y alimentos "sin azúcar"), ibuprofeno y paracetamol (muy tóxicos para gatos), pesticidas de jardín y raticidas.

Heridas y hemorragias

Para controlar una hemorragia externa: aplicar presión directa y sostenida con una gasa limpia (o cualquier tela limpia) durante al menos 3-5 minutos sin retirarla para no deshacer el coágulo. Si la hemorragia es en una extremidad, elevarla. Los torniquetes solo se justifican en hemorragias masivas que no ceden con presión directa, y deben retirarse o aflojar cada 15-20 minutos.

No aplicar alcohol o agua oxigenada directamente en heridas profundas: son irritantes y pueden dañar el tejido de cicatrización. La solución salina fisiológica (suero) es la mejor opción para limpiar una herida en casa antes de la visita veterinaria.

Más artículos